Gabriel Musso y la decisión política de desproteger la salud de nuestros vecinos

Gabriel Musso vetó la ordenanza que prohibía el uso del herbicida glifosato en todo el ejido municipal de Cosquín y que había aprobado el Concejo Deliberante. El intendente no sólo tomó la decisión de desproteger a los vecinos de la ciudad, sino que especuló políticamente con la salud de cada coscoíno, vetando la ordenanza luego de asegurarse el triunfo en las elecciones municipales.  

El uso de este agroquímico representa entre un 60 y 70 por ciento del total de pesticidas que utiliza toda la agroindustria cada año. Desde el año 2015, la Organización Mundial de la Salud determinó que el glifosato es un potencial cancerígeno para la salud humana, ubicándolo en la categoría 2A, segunda en nivel de gravedad.

En nuestra ciudad este producto se aplica en un predio de casi 500 hectáreas ubicado en zona urbana, afectando en forma directa a tres barrios (San Jorge, El Condado y Villa Pan de Azúcar Este) y, en forma indirecta, a toda la población de Cosquín. Por ello los vecinos vienen manifestando en numerosos espacios probables relaciones entre el uso del glifosato y diferentes problemas para la salud.

En términos económicos, la prohibición del uso de este pesticida no implicaba que el campo y sus productores no pudieran seguir trabajando sino, simplemente, generaba la obligación de utilizar otros productos menos tóxicos. Con lo cual la ordenanza protegía la salud y el ambiente sin generar un perjuicio económico.    

Es importante considerar que en situaciones de incertidumbre, como la de las consecuencias del uso del glifosato, las políticas de salud deben privilegiar la protección de la población en la prevención de cualquier posible riesgo. La regulación del uso de este tipo de productos se viene discutiendo en el Concejo Deliberante desde hace dos años y contó con el trabajo y la palabras de muchos especialistas en el tema que se expresaron en múltiples reuniones.   

Pese a todo ello, el intendente Gabriel Musso tomó la decisión política de vetar la ordenanza aprobada por el Concejo Deliberante, desconociendo los riesgos ciertos para la salud de los coscoínos y admitiendo, tal como ocurre en el tema de la calidad del agua, que no es prioridad de esta gestión la calidad de vida de los coscoínos.

Desde Fuerza Cosquín queremos dejar asentado nuestro posicionamiento con claridad, remarcando la seriedad y la gravedad de este acontecimiento, considerando que se trata de una problemática que afecta el derecho más básico y trascendental que es el derecho a la vida y a la preservación del ambiente.

No queremos dejar de subrayar el hecho de que la ordenanza se haya vetado de manera posterior a las elecciones municipales, lo que no hace otra cosa que evidenciar la especulación política de Gabriel Musso y la banalización de un hecho de gravísima importancia a partir de sus intereses personales y electorales.

  • SHARE: